La falta de acceso a un aborto seguro hace que el 45 % de todos los abortos del mundo sean inseguros.
El aborto inseguro sigue siendo un problema de salud pública extremadamente grave, pues representa hasta el 13 % de la mortalidad materna en todo el mundo, así como cientos de miles de víctimas que viven con complicaciones a largo plazo, como la infertilidad y el dolor crónico.

De estos abortos no seguros, el 97 % tiene lugar en el sur y centro de Asia, el África subsahariana y América Latina.

La FIGO considera que la opción reproductiva, incluido el acceso a servicios de aborto seguro, constituye un instrumento básico y no negociable para garantizar los derechos humanos de todas las mujeres, no solo en una región o país concretos, sino en todo el mundo.

Nuestro proyecto «Abogando por un aborto seguro» tiene como objetivo reducir la morbimortalidad materna por abortos inseguros. La FIGO apoya a diez Sociedades Miembro nacionales para que aumenten su capacidad como líderes en materia de salud y derechos sexuales y reproductivos y estrategias de advocacy del aborto seguro, siempre en la medida en que lo permita la ley de sus respectivos países. El proyecto colabora con un grupo asesor de expertos y también contribuirá a la estrategia de advocacy internacional.

El Comité sobre Aborto Seguro de la FIGO trabaja para garantizar que las promesas de igualdad de género y de salud y derechos sexuales y reproductivos hechas en los espacios políticos mundiales se traduzcan en diferencias tangibles en la vida de las mujeres y las niñas, mediante la producción y divulgación de informes de posición y el fomento de prácticas óptimas.