Crisis climática y la salud

Reconociendo la necesidad de una federación mundial para hacer frente a la amenaza de los productos químicos ambientales tóxicos para la salud reproductiva y el desarrollo de los seres humanos en el plano mundial, la Federación Internacional de Ginecología y Obstetricia (FIGO) aprobó su opinión en materia de Repercusiones en la salud reproductiva de la exposición a productos químicos ambientales tóxicos 

Cuando se dio a conocer esta opinión sobre las exposiciones ambientales en el Congreso Mundial de la FIGO de 2015, esta organización creó un grupo de trabajo mundial sobre el tema de la salud ambiental, reproductiva y del desarrollo (RDEH, por sus siglas en inglés). Este grupo de trabajo estableció un programa mundial sobre el impacto de las exposiciones tóxicas que afectan la salud de las mujeres. En 2018, se reconoció el impacto que había tenido la labor de dicho grupo, por lo que se designó un Comité oficial de la FIGO. 

La crisis climática y la salud de la mujer

Los nuevos datos procedentes de una amplia coalición entre investigadores internacionales y la comunidad médica han demostrado que la crisis climática actual representa un riesgo inminente para la salud de las mujeres embarazadas, el feto en desarrollo y la salud reproductiva. (The Lancet Countdown, ACOG Position Statement, AAP Policy Statement on Climate Change).  El calentamiento del planeta, es decir, el aumento gradual de la temperatura de la superficie de la Tierra, los océanos y la atmósfera, tiene su causa principal en la actividad humana, sobre todo por la quema de combustibles fósiles que liberan a la atmósfera dióxido de carbono (CO2), metano y otros gases de efecto invernadero. 

El término «cambio climático» refleja mejor las condiciones existentes, pues estos cambios atmosféricos vienen acompañados de tormentas, incluso de paradójicas tormentas de nieve, aumentos de temperatura, deshielo, cambios en el nivel del mar, alteraciones del clima y empeoramiento de la calidad del aire.  Los debates en torno a la calidad del aire y a la exposición a altas temperaturas, e incluso los relativos al desplazamiento de la población, constituyen un elemento fundamental a la hora de abordar la crisis climática.  Cualquier debate sobre la crisis climática actual deberá tratar estas variables y su efecto en la salud.

La siguiente declaración sobre el cambio climático refleja un repaso de la bibliografía existente y del principio de cautela, que implica que, si la investigación científica ha detectado un riesgo plausible, existe una responsabilidad social de proteger a la población de la exposición a daños. En todo caso, tales protecciones se pueden relajar si surgen nuevos hallazgos científicos que proporcionen pruebas sólidas de que no se producirá ningún perjuicio.  En algunos sistemas jurídicos, como el de la Unión Europea, la aplicación del principio de cautela se ha convertido en un requisito legal en algunos ámbitos del derecho.

Antecedentes 

Entre los acontecimientos adversos obstétricos que tienen su causa en las condiciones climáticas extremas (sobre todo las altas temperaturas y los desastres naturales) y los contaminantes atmosféricos (sobre todo las partículas finas (PM 2,5) y el ozono), cabe citar los nacimientos prematuros, el bajo peso al nacer y los mortinatos.  Los acontecimientos adversos neonatales debidos a estas exposiciones incluyen retraso en el desarrollo neurológico, trastorno del espectro autista y defectos cardíacos (FIGO Opinion Paper, Project TENDR, Zhang 2019, Vrijheid 2011).  Pero los efectos adversos para la salud no se limitan a los acontecimientos obstétricos y pediátricos.  Algunos datos recientes apuntan a diversas complicaciones de salud que se extienden a lo largo de toda la vida, como enfermedades respiratorias y cardiovasculares, problemas de fertilidad y repercusiones en la salud mental (Sorensen 2018).

Con todo, puede que los riesgos para las mujeres embarazadas y el feto en desarrollo supongan el riesgo más alto para la salud de la población mundial por sus efectos a largo plazo en las generaciones actuales y futuras.

La contaminación atmosférica y el riesgo para la salud reproductiva y el desarrollo humano

Numerosos artículos de revisión nacionales e internacionales han demostrado que existe una estrecha relación entre la exposición prenatal a los contaminantes atmosféricos PM 2,5 y al ozono y los acontecimientos adversos obstétricos de nacimientos prematuros (DeFranco 2016, Ha 2014, Li 2017, Lamichhane 2015) y bajo peso al nacer (Ha 2014, Li 2017, Lamichhane 2015). Tales artículos incluyen una revisión sistemática con metanálisis: pruebas de nivel 1, de acuerdo con la Agencia para la Investigación y la Calidad de la Asistencia Sanitaria de Estados Unidos (Li 2017). Un metanálisis realizado en 2016 constató que más del 3 % de los nacimientos prematuros en los Estados Unidos puede atribuirse a la exposición a partículas PM 2,5 (Trasande 2016), mientras que un metanálisis realizado en 2017 observó que, en todo el mundo, la tasa de nacimientos prematuros asociados a partículas PM 2,5 era del 18 %, siendo el riesgo más alto en el sur de Asia, Asia Oriental, África del Norte/Oriente Medio y el África subsahariana occidental (Malley 2017). 

Las investigaciones también han demostrado un efecto de proximidad entre las exposiciones prenatales a contaminantes y el bajo peso al nacer. Un estudio realizado en 2017 llegó a la conclusión de que, entre 1,1 millones de nacidos vivos, el riesgo de bajo peso al nacer era más alto a menos de 3 km de un lugar de perforación en comparación con el riesgo de base, y aumentaba en un 25 % a menos de 1 km de ese lugar (Currie 2017).

Las altas temperaturas y el riesgo para la salud reproductiva y el desarrollo humano

Además de las numerosas secuelas que tienen las condiciones meteorológicas extremas y los desastres naturales en la salud materna e infantil (Informe técnico de la Asociación Americana de Pediatría, abreviado AAP), como la inseguridad alimentaria, la contaminación del agua, el aumento del riesgo de enfermedades de transmisión vectorial, los traumas mentales debidos a los desplazamientos y la violencia contra la mujer (Camey et al 2020), entre los riesgos obstétricos concretos relacionados con las altas temperaturas, cabe citar los nacimientos prematuros y el bajo peso al nacer. Cinco artículos de revisión internacional constataron que las altas temperaturas están asociadas a nacimientos prematuros (Kuehn 2017, Zhang 2017, Poursafa 2015, Carolan-Olah 2013, Rylander 2013), y esto se corroboró en los resultados obtenidos en numerosos estudios nacionales (Basu 2017, Ha 2017).

Por otro lado, cuatro de estos artículos de revisión internacional observaron que las altas temperaturas están asociadas a un bajo peso al nacer (Kuehn 2017, Zhang 2017, Poursafa 2015, Rylander 2013), lo que coincide con los estudios nacionales (Ha 2017, Sun 2019).  

La necesidad de intervención en las políticas

A la hora de proteger a las mujeres embarazadas y al feto en desarrollo de los peligros para la salud asociados a la contaminación atmosférica y a las altas temperaturas, es preciso ser consciente de que cualquier esfuerzo individual, por encomiable que sea, tiene sus limitaciones y, por lo tanto, debe considerarse insuficiente. Las mujeres embarazadas ya se enfrentan a una letanía de limitaciones personales debido a las restricciones que deben observar en cuanto a alimentación, precauciones a la hora de viajar y elección de productos de higiene personal. No pueden controlar la calidad del aire del exterior, ni tampoco la temperatura ambiente local. 

Conclusión La salud mundial debe ser nuestra luz guía. Recomendamos que se reconozca que la crisis climática es una verdadera emergencia mundial, así como que los profesionales sanitarios lideren la educación, la advocacy y la investigación, no solo para responder a las consecuencias cambiantes para la salud, sino también para desarrollar la conciencia mundial que se necesita.

La FIGO incorporará el tema del cambio climático en sus programas de educación, advocacy e investigación dentro del Comité para la Salud Ambiental, Reproductiva y del Desarrollo, de manera que los líderes mundiales de nuestras 132 Sociedades Miembro nacionales puedan introducir cambios en sus países.

Haga clic aquí para descargar los recursos de nuestra campaña.

  

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Acerca de la FIGO

La FIGO es una organización profesional que reúne a asociaciones de obstetricia y ginecología de todo el mundo.

La misión de la FIGO es que las mujeres del mundo alcancen los niveles más altos posibles de salud y bienestar físico, mental, reproductivo y sexual a lo largo de su vida. Dirigimos las actividades programáticas mundiales, centrándonos sobre todo en el África subsahariana y el sudeste asiático.

Además, en el plano mundial, la FIGO defiende abiertamente los objetivos relativos a la salud reproductiva, materna, neonatal, infantil y adolescente y a las enfermedades no transmisibles, sobre todo en relación con el Objetivo de Desarrollo Sostenible 3 (ODS 3). También trabajamos para elevar la condición de la mujer y permitir su participación activa con el fin de lograr sus derechos reproductivos y sexuales, incluida la forma en la que deben abordarse temas como la mutilación genital femenina (MGF) y la violencia de género (ODS 5).

Asimismo, ofrecemos programas de educación y formación a nuestras Sociedades Miembro para fomentar las capacidades de las personas de países de bajos recursos mediante el fortalecimiento del liderazgo, las buenas prácticas y el fomento del diálogo sobre políticas.

La FIGO tiene relaciones oficiales con la Organización Mundial de la Salud (OMS) y está reconocida como entidad consultiva en las Naciones Unidas (NU).

Contacto

Comité de FIGO sobre Salud Ambiental Reproductiva y del Desarrollo